De las pérdidas de orina a las ganas repentinas de orinar: Un ginecoobstetra habla sobre los problemas de control de la vejiga
No tiene por qué sufrir en silencio: hay muchas opciones de tratamiento disponibles.
Bien se trate de unas gotas de orina que se escapan o de un vaciado completo de la vejiga, la incontinencia es un problema de control de la vejiga que tiene el doble de probabilidades de suceder en mujeres que en hombres. Para cuando una mujer ha programado una cita para hablar de lo que le está sucediendo, ya suele estar cansada.
La incontinencia puede ser vergonzosa, muy molesta y costosa. Pero no tiene por qué sufrir en silencio: hay muchas opciones de tratamiento disponibles.
Cuándo debe acudir a un profesional de atención médica
No debería tener que usar una toallita sanitaria para absorber la orina todos los días. Hágase también estas preguntas:
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¿Las ganas de orinar interfieren en su trabajo debido a las pérdidas o a las frecuentes interrupciones para ir al baño
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¿Se pone a pensar dónde están los baños cuando hace recados?
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¿La incontinencia interfiere en su vida sexual o en la intimidad con su pareja?
Estos son todos signos de un problema, y que podría ser momento de hablar con un ginecólogo.
Identificar el problema
Cuando veo por primera vez a una paciente, determinamos qué tipo de incontinencia padece. Los dos tipos más comunes son la incontinencia de esfuerzo y la incontinencia de urgencia.
La incontinencia de esfuerzo es provocada por un estornudo, tos o ejercicio físico y el resultado es el escape de orina. La incontinencia de urgencia es la pérdida de orina tras una fuerte y repentina necesidad de orinar que no se puede controlar. Si alguien tiene una combinación de ambas, primero nos centramos en la que más le molesta.
Tratamientos para la incontinencia de esfuerzo
La incontinencia de esfuerzo se produce cuando los músculos debilitados del suelo pélvico no pueden soportar la presión sobre la vejiga y la uretra. Estos músculos pueden haberse debilitado debido a la edad, un parto vaginal o la obesidad.
Si el problema pudiera estar relacionado con el peso, hablaremos de la pérdida de peso. Tan solo un 8 por ciento de pérdida de peso puede reducir la incontinencia a la mitad. También recomiendo que las pacientes trabajen con un fisioterapeuta especializado en ejercicios del suelo pélvico. Estos ejercicios fortalecen los músculos que controlan la micción.
Otra opción es un pesario, que es un dispositivo que soporta las paredes de la vagina y eleva la vejiga y la uretra. Se trata de una solución no quirúrgica. Si seguimos sin obtener alivio tras probar con un pesario, la opción quirúrgica es un cabestrillo uretral, que es un tipo de malla que se coloca bajo la uretra.
Cuando tose, por ejemplo, y la uretra se mueve, la malla proporciona apoyo adicional a los músculos que no están haciendo su trabajo.
Tratamientos para la incontinencia de urgencia
La incontinencia de urgencia se produce cuando tiene ganas de orinar y, si no lo hace, su vejiga se vacía. Puede tener graves efectos en su vida y en su trabajo.
Los expertos no saben qué causa la incontinencia de urgencia, pero existen diferentes formas de abordarla. Lo primero son los cambios de comportamiento, que varían en función de su situación. Los pasos podrían incluir:
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Pérdida de peso: una vez más, perder incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar.
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Evitar el exceso de líquidos. Si tiene problemas para dormir, hablamos de limitar los líquidos antes de acostarse para que el sueño se vea menos interrumpido.
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“Orinar a tiempo”, que consiste en volver a entrenar la vejiga. Si una paciente va al baño cada hora, alargaremos poco a poco ese intervalo para que vaya al baño con menos frecuencia.
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Ejercicios del suelo pélvico, con ayuda de un fisioterapeuta.
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Cambiar su dieta. Hablo de una lista de irritantes de la vejiga: café, chocolate, alcohol, alimentos picantes y otras cosas. Pedimos a las pacientes que eviten esos alimentos y bebidas durante una o dos semanas y vean cómo se desarrolla su urgencia o frecuencia.
Si los cambios de comportamiento no ayudan, hay otras opciones que se pueden explorar. Podemos probar ciertos medicamentos que relajan los músculos de la vejiga y evitan las pérdidas. El bótox, inyectado en los músculos de la vejiga, puede ayudar temporalmente a algunas pacientes. Y hay varios medicamentos que se pueden probar, incluidos los anticolinérgicos, que bloquean el impulso de orinar. Esto puede ayudarle a dormir más por la noche.
También podemos hablar de dos procedimientos diferentes que podrían ayudar. En una de las técnicas, se coloca un alambre delgado debajo de la piel de la parte baja de la espalda. Con el otro tratamiento, se inserta una aguja fina cerca de un nervio del tobillo. A través del cable o la aguja se envían leves señales eléctricas a los nervios que afectan a su vejiga. Esta estimulación nerviosa puede ayudar a mejorar el control de la vejiga.
Estamos en esto juntos
Mis pacientes y yo hablamos de todas estas soluciones juntos y vemos qué es lo que funciona.
Solo recuerde: está bien hablar de estos temas. Hay muchas mujeres que están pasando por esto y muchos ginecólogos que pueden ayudar. Leer Incontinencia urinaria para saber más.
Última actualización: junio 2024
Última revisión: febrero 2024
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Dr. Charlie Kilpatrick