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Esta es una escena habitual en cualquier consulta de ginecología y obstetricia: Llega una paciente preocupada porque sus períodos han cambiado. “¿Qué ocurre?”, pregunta. “¿Se trata de la menopausia?”

Si usted es una mujer en su cuarta década de vida, un cambio en sus períodos menstruales es el sello distintivo de la perimenopausia, que es como llamamos a los años que preceden a su último período menstrual.

A continuación, le explicamos cómo diagnosticamos la perimenopausia y la menopausia, y qué más puede esperar al entrar en esta fase de la vida.

Una nueva normalidad

Un “cambio” puede significar muchas cosas cuando se trata de su período menstrual. Podría tratarse de un cambio en la duración de su ciclo. Podría significar que tiene su período con mayor o menor frecuencia. El flujo puede ser más abundante o más ligero de lo que es habitual para usted. También podría tener algún sangrado o manchado entre períodos.

Independientemente de los síntomas específicos, las mayoría de las mujeres reconocen lo que es normal para ellas y cuándo deja de serlo. Su ginecoobstetra está ahí para ayudarla a averiguar qué está pasando.

Otras explicaciones

La perimenopausia es lo que conocemos como diagnóstico de exclusión. Esto significa que primero tenemos que descartar otras afecciones que pudieran estar causando su sangrado anormal. Otras causas pueden ser:

  • problemas hormonales, como un trastorno tiroideo o hiperprolactinemia (niveles elevados de la hormona prolactina);

  • problemas con el útero, como pólipos, fibromas o adenomiosis (un problema con el revestimiento del útero);

  • infecciones.

Utilizamos una combinación de exámenes pélvicos, análisis de sangre y ultrasonidos como guía. Si no se encuentra nada, la perimenopausia es la explicación más probable de los períodos irregulares, especialmente en mujeres en su cuarta década de vida.

El transcurso de la perimenopausia

El primer signo de la perimenopausia suele ser un cambio en sus períodos. Sin embargo, hay otras señales a las que se debe prestar atención. Las más comunes son los bochornos, los problemas de sueño, la resequedad vaginal, los cambios de humor y la disminución del deseo sexual. No todas las mujeres experimentarán todos estos síntomas. Para las que tienen síntomas, estos pueden aparecer en cualquier orden.

Una vez que aparecen estos síntomas, la mayoría de las mujeres pueden esperar que la menopausia como tal se produzca en unos años. (La menopausia se confirma oficialmente después de que hayan pasado 12 meses sin menstruación. Sin embargo, la edad promedio del último período es de 51 años).

Existen muchos tratamientos para ayudar con síntomas molestos como los bochornos y el insomnio. Incluso unos pocos años de terapia hormonal pueden ayudarle a pasar la peor parte.

Si usted es propensa a la ansiedad o a la depresión, debe saber que la perimenopausia puede hacer que esas afecciones vuelvan a resurgir. Encontrar una red de apoyo puede marcar una gran diferencia. Los antidepresivos también pueden ser una opción.

Parte de la trayectoria reproductiva

Generalmente diagnosticamos la menopausia en retrospectiva, después de un año completo de ausencia de menstruación. He comprobado que la mayoría de las mujeres saben que han llegado a la menopausia cuando llegan a ella.

Aunque sus períodos irregulares resulten ser otra cosa, la menopausia acabará llegando. Hable con su ginecoobstetra sobre lo que está experimentando. Juntas podemos abordar esta parte de su trayectoria de salud.

Las opiniones expresadas en este artículo son las de la Dra. Eisenberg y no reflejan los puntos de vista de los Institutos Nacionales de Salud, el Departamento de Salud y Servicios Humanos o el gobierno de los Estados Unidos.

Fecha de publicación: junio 2024

Última revisión: febrero 2024

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Sobre la autora
Esther Eisenberg, MD, MPH
Dra. Esther Eisenberg

La Dra. Eisenberg es ginecoobstetra y endocrinóloga reproductiva. Trabaja como oficial médico en la División de Fertilidad e Infertilidad del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano. Sus áreas de especialización incluyen el envejecimiento reproductivo, la infertilidad, el síndrome de ovario poliquístico y la endometriosis. Es miembro del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos.